Supérate dirige sus intervenciones a los hogares identificados y clasificados en pobreza extrema y pobreza moderada por el Sistema Único de Beneficiarios (Siuben).
Se entiende por hogar el conjunto de personas que conviven en una misma vivienda, estén o no unidas por parentesco, y que comparten un presupuesto común para su sustento.
El SIUBEN realiza la clasificación de los hogares a través del Índice de Calidad de Vida (ICV). Las familias en pobreza extrema se ubican en la categoría ICV-1, mientras que las familias en pobreza moderada corresponden a la categoría ICV-2, considerando variaciones según zona rural, urbana o metropolitana.
Una persona capacitada, denominada enlace familiar, realiza visitas domiciliarias a las familias, brindando orientación e información que les permite desarrollar habilidades para ejercer sus derechos y deberes, así como acceder a los servicios y espacios de participación que ofrecen el Estado y la sociedad civil para su desarrollo e integración social.
La modalidad de transferencias monetarias de Supérate está basada en condicionalidades. Una vez firmada el acta de compromiso, se establecen los siguientes acuerdos:
Otorgar a las familias un apoyo económico destinado a la compra de alimentos y útiles escolares.
Cumplir con responsabilidades relacionadas con la salud, educación, orientación y desarrollo integral de sus integrantes.
El cumplimiento de estas responsabilidades es obligatorio y se verifica de manera constante. El incumplimiento de las corresponsabilidades de salud y educación conlleva la suspensión temporal del incentivo hasta que se verifique su cumplimiento.